Golpe de calor en perros: síntomas y primeros auxilios

El golpe de calor en perros es de las urgencias que más se ven en las clínicas durante el verano, y de las que peor acaban si se reacciona tarde. El problema es que los perros casi no sudan. Para refrescarse jadean, y cuando aprieta el calor de verdad ese sistema se queda corto enseguida. En pocos minutos su temperatura sube hasta niveles que dañan los órganos. Por eso conviene tenerlo claro antes de que llegue el primer día de calor fuerte.

Qué es un golpe de calor en perros

Hablamos de una subida peligrosa de la temperatura corporal por encima de los 40 °C, cuando el perro ya no puede soltar el calor que va acumulando. Su temperatura normal está en torno a los 38-39 °C, y a partir de 41 °C empiezan los daños internos. Que tu perro tenga calor un día de verano es una cosa; un golpe de calor es otra muy distinta, y avanza muy rápido.

Síntomas de golpe de calor en perros

Cuanto antes lo pilles, mejor sale todo. Estas son las señales a vigilar:

  • Jadeo muy rápido y exagerado que no se calma aunque pare a descansar
  • Encías y lengua de un rojo intenso
  • Babeo espeso y abundante
  • Se tambalea, está flojo o le cuesta sostenerse
  • Vómitos o diarrea, a veces con sangre
  • Desorientación, temblores o convulsiones
  • Pérdida de conocimiento en los casos más graves

Primeros auxilios: qué hacer paso a paso

Si ves estos síntomas, empieza a actuar en casa mientras vais de camino al veterinario:

  1. Sácalo del calor. A una zona fresca, con sombra y algo de ventilación.
  2. Mójalo con agua templada, nunca helada. El agua muy fría cierra los vasos de la piel y entonces le cuesta todavía más soltar el calor. Insiste en la barriga, las axilas y las ingles.
  3. Dale aire. Un ventilador o una corriente sobre el cuerpo mojado acelera mucho la bajada de temperatura.
  4. Ofrécele agua si está consciente, pero sin obligarle a beber.
  5. Ve al veterinario cuanto antes. Aunque parezca que se recupera, el daño por dentro puede dar la cara horas después. Llama de camino para que lo tengan todo preparado.

Un par de cosas que no debes hacer: nada de envolverlo en toallas mojadas, porque retienen el calor, y tampoco hielo directo sobre la piel. La idea es bajar la temperatura poco a poco, no de golpe.

Perros con más riesgo

Un golpe de calor le puede pasar a cualquier perro, pero hay algunos que lo llevan mucho peor:

  • Razas braquicéfalas como el Bulldog Francés, el Carlino o el Bóxer. Con ese hocico tan corto, jadear les sirve de mucho menos.
  • Perros mayores, cachorros y los que tienen sobrepeso
  • Perros con problemas de corazón o respiratorios
  • Perros de pelo largo o muy abundante

Cómo prevenir el golpe de calor

Con sentido común se evitan casi todos los casos:

  • Jamás lo dejes en el coche, ni un momento ni con las ventanas bajadas. En verano el interior llega a temperaturas mortales en cuestión de minutos.
  • Pasea a primera hora y al caer la tarde. El sol del mediodía, mejor evitarlo.
  • Lleva agua fresca en los paseos largos.
  • Toca el asfalto con la mano antes de salir. Si a ti te quema, a sus almohadillas también.
  • En casa y en el jardín, que siempre tenga una zona de sombra y agua a mano.

Preguntas frecuentes

¿En cuánto tiempo se vuelve grave?
Antes de lo que la gente piensa. Dentro de un coche al sol, o tras un buen rato de ejercicio en plena ola de calor, un perro puede pasar de estar bien a estar crítico en diez o quince minutos.

¿Le puedo echar hielo o agua muy fría?
Mejor no. El frío de golpe cierra los vasos de la piel y al cuerpo le cuesta más liberar calor. Agua templada, siempre.

Si se recupera en casa, ¿hace falta ir igualmente?
Sí. Un golpe de calor puede dejar daños internos en el riñón o en la coagulación que tardan horas en notarse. Esa revisión no te la saltes.

El golpe de calor en perros se previene casi siempre, pero cuando aparece no perdona los despistes. Ten el plan claro en la cabeza antes de que llegue el calor de verdad y ganarás los minutos que cuentan.

Si tienes dudas sobre cuándo algo es una emergencia, te ayuda saber cuándo ir al veterinario de urgencias. Y si te vas de viaje en verano, échale un ojo a la guía para viajar con mascota por España.

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