Parásitos externos en perros: pulgas, garrapatas y cómo eliminarlos

Las pulgas y las garrapatas son los parásitos externos en perros más frecuentes, especialmente en primavera y verano. No son solo una molestia, pueden transmitir enfermedades graves y causar reacciones alérgicas importantes. Saber detectarlos a tiempo y tratarlos bien marca la diferencia.

Pulgas: pequeñas pero muy molestas

Las pulgas no se ven casi, pero se hacen notar, se alimentan de sangre y no paran hasta que la eliminas. No siempre se ven a simple vista, pero sus efectos sí se notan: el perro se rasca sin parar, se muerde la base de la cola o el lomo, y puede aparecer irritación en la piel.

Cómo detectarlas
El truco más sencillo es el «test del papel blanco»: peina a tu perro sobre una hoja blanca. Si caen puntitos negros que al humedecerse se vuelven rojizos, es excremento de pulga, señal clara de infestación.

Por qué hay que actuar rápido
Una pulga pone hasta 50 huevos al día. En poco tiempo, el problema deja de estar solo en el perro y se extiende por la casa; sofás, alfombras, camas. Tratar solo al animal no es suficiente: hay que desinfectar también el entorno.

Cómo eliminarlas

  • Pipeta antiparasitaria mensual o collar antiparasitario de larga duración
  • Comprimidos orales antiparasitarios (acción rápida, muy eficaces)
  • Spray antiparasitario para el hogar en alfombras, sofás y rincones
  • Lavar la ropa de cama del perro a alta temperatura

En casa, el aspirador es tu mejor aliado contra las pulgas. Los huevos y las larvas se acumulan en alfombras, rendijas del suelo y debajo de los muebles, donde los sprays no siempre llegan. Aspira a fondo mientras dure la infestación y tira la bolsa o vacía el depósito fuera de casa, porque los huevos pueden seguir desarrollándose dentro.

Garrapatas: el riesgo más serio

Las garrapatas son arácnidos que se enganchan directamente a la piel del perro y se alimentan de sangre durante días sin moverse. El peligro real no es la picadura en sí, sino las enfermedades que pueden transmitir: enfermedad de Lyme, ehrlichiosis, babesiosis… algunas con consecuencias graves si no se tratan a tiempo.

Dónde suelen aparecer
Zonas con pelo fino y piel accesible: entre los dedos, detrás de las orejas, en las axilas, alrededor del cuello y bajo la cola. Después de cada paseo por campo o monte, revisa estas zonas.

Un hábito que vale la pena incorporar: el repaso rápido al volver de zonas verdes. Pasa las manos a contrapelo por el cuello, las orejas, las axilas y entre los dedos. Son dos minutos, y detectarás cualquier garrapata antes de que lleve horas enganchada, que es justo cuando aumenta el riesgo de que transmita enfermedades.

Cómo quitarlas correctamente
Este paso importa mucho. Si lo haces mal, puedes dejar la cabeza dentro de la piel, lo que aumenta el riesgo de infección.

  • Usa una pinza quitagarrapatas (las venden en farmacias y tiendas de animales)
  • Agarra la garrapata lo más cerca posible de la piel, sin aplastarla
  • Tira hacia arriba con un movimiento firme y recto, sin girar
  • Desinfecta la zona después con antiséptico
  • Nunca la quemes ni le pongas vaselina; son métodos que aumentan el riesgo de que transmita enfermedades

Prevención
Mejor prevenir antes de que aparezcan que andar buscándolas después de cada paseo. Los antiparasitarios externos, pipetas, collares o comprimidos orales, actúan antes de que la garrapata llegue a engancharse. Las guías europeas de ESCCAP recomiendan protección continua frente a parásitos externos en perros durante todo el año. Consulta con tu veterinario cuál es el producto más adecuado según la zona donde vives y los hábitos de tu perro.

Otros parásitos externos en perros a tener en cuenta

Sarna: producida por ácaros microscópicos, provoca picor intenso, pérdida de pelo y costras en la piel. Necesita tratamiento veterinario.

Piojos caninos: menos frecuentes que las pulgas, pero posibles. Se detectan revisando el pelo con un peine fino.

Mosca de la arena (Leishmania): en zonas mediterráneas, la picadura de este insecto puede transmitir la leishmaniosis, una enfermedad grave. Existe vacuna y antiparasitarios específicos para prevenirla.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto debo aplicar el antiparasitario?
Depende del producto. Las pipetas suelen ser mensuales, los collares pueden durar entre 4 y 8 meses, y los comprimidos tienen distintas duraciones según el principio activo. Tu veterinario te indicará la pauta más adecuada.

¿Las pulgas pueden afectar a las personas?
Sí. Las pulgas del perro pueden picar a humanos, aunque no viven en nosotros. Si hay infestación en casa, toda la familia lo nota.

¿Es necesario el antiparasitario todo el año?
En climas templados como el de gran parte de España, sí. Las pulgas sobreviven en interior durante todo el año, y las garrapatas están activas en temperaturas por encima de 7-8°C. La protección continua es la más efectiva.

Prevenir los parásitos externos en perros cuesta mucho menos en dinero y en disgustos que tratar una infestación o una enfermedad transmitida por ellos.

Si ves síntomas graves, consulta cuándo ir al veterinario de urgencias

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