Por qué mi perro tiembla: 5 causas y cuándo preocuparse

Ver a tu perro temblar asusta, y es normal preguntarse por qué mi perro tiembla si un momento antes estaba tan tranquilo. La mayoría de las veces no hay nada grave detrás: tiene frío, ha oído un ruido que le ha dado miedo o está muerto de emoción porque has llegado a casa. Pero otras veces el temblor es la forma que tiene su cuerpo de avisarte de que algo va mal. La clave está en saber leer el resto de señales. Vamos a verlo con calma.

Por qué mi perro tiembla: perro pequeño temblando envuelto en una manta
Muchos temblores son solo frío o miedo y se pasan solos en cuanto el perro se calma.

Por qué mi perro tiembla: las causas más comunes

Casi todos los temblores caen en uno de estos grupos. Empezamos por los que no deben preocuparte y luego vamos a los que sí.

Frío

Es la razón más habitual y la más inofensiva. Temblar genera calor, así que el cuerpo tirita para entrar en calor, igual que nosotros. Los perros pequeños, los de pelo corto, los cachorros y los mayores lo pasan peor. Si vuelve mojado del paseo o duerme en una zona con corriente, ahí tienes la explicación.

Miedo, estrés o ansiedad

Los truenos, los petardos, la aspiradora, una visita al veterinario o un sitio nuevo pueden desencadenar temblores. Suele acompañarse de orejas hacia atrás, cola entre las patas, jadeo o ganas de esconderse. En cuanto pasa el susto, el temblor se va solo.

Emoción y alegría

Hay perros que tiemblan de pura euforia cuando ven la correa, el cuenco de la comida o a su persona favorita entrando por la puerta. Aquí el lenguaje corporal es todo lo contrario al del miedo: cola en marcha, cuerpo suelto y ganas de fiesta.

Dolor o malestar

Un perro con dolor puede temblar, sobre todo si es una molestia continua (articulaciones, tripa, una zona golpeada). Los perros disimulan el dolor de maravilla, así que fíjate si además está más quieto de lo normal, no quiere que le toques cierta zona o le cuesta moverse.

Cuándo el temblor sí es una señal de alarma

Aquí es donde conviene estar atento. Ve al veterinario, y no lo dejes para mañana, si el temblor viene con alguna de estas cosas:

  • Aparece de golpe y no tiene una causa clara (ni frío, ni susto, ni alegría).
  • Se le ve débil, desorientado o muy apático.
  • Vomita, tiene diarrea o babea mucho.
  • Cojea, se queja o no quiere ni moverse.
  • El temblor pasa a convulsión: pierde el equilibrio o la consciencia.

Detrás de esto puede haber una intoxicación, una bajada de azúcar, un problema de riñón o hígado o algo neurológico. Portales veterinarios como Santévet coinciden en lo mismo: un temblor puntual y con motivo es normal, pero uno constante y sin explicación siempre hay que revisarlo.

Ojo con las intoxicaciones

Este merece un apartado propio porque va rápido. Muchas cosas de andar por casa son tóxicas para un perro y uno de sus primeros síntomas es el temblor:

  • Chocolate, xilitol (el edulcorante de chicles y golosinas), uvas y pasas.
  • Medicamentos humanos, aunque sea uno solo.
  • Plantas y productos de limpieza.
  • La oruga procesionaria, muy peligrosa en primavera.

Si sospechas que ha comido algo de esto y encima tiembla, no esperes a ver cómo evoluciona. Llama al veterinario o a un centro de urgencias directamente.

Qué puedes hacer en casa

Si has descartado lo grave y todo apunta a frío, miedo o emoción, con esto suele bastar:

  • Si es frío: sécalo bien, dale una manta y aléjalo de las corrientes. Un abrigo en invierno ayuda a los perros más frioleros.
  • Si es miedo: no lo agobies ni lo obligues a nada. Ofrécele un rincón tranquilo y quédate cerca sin dramatizar. Tu calma le calma.
  • Si es emoción: baja tú el nivel. Salúdalo sin montar un circo y verás que se relaja antes.
  • Observa siempre el resto: apunta cuándo tiembla, cuánto dura y si hay algo más. Esa información le vale oro a tu veterinario.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que mi perro tiemble mientras duerme?
Sí. Muchos perros mueven las patas y tiemblan un poco durmiendo, están soñando. Si al despertarlo vuelve a la normalidad, no hay problema.

¿Los perros pequeños tiemblan más?
Sí, es más frecuente en razas mini como el Chihuahua. Pierden calor antes y suelen ser más nerviosos. Aun así, un temblor que no cesa hay que mirarlo igual.

¿El temblor puede ser por vejez?
En perros mayores es habitual que tiemblen las patas por desgaste articular o muscular. Coméntalo en la próxima revisión para descartar dolor.

¿Debo darle algo si tiembla de miedo por los petardos?
Nunca lo mediques por tu cuenta. Si los ruidos le afectan mucho cada año, tu veterinario puede recomendarte pautas o productos concretos para esas fechas.

Resumiendo: un temblor con motivo y que se pasa solo casi nunca es para preocuparse. Lo que enciende la alarma es el temblor que llega sin razón o que trae compañía (debilidad, vómitos, dolor). Ante la duda, una llamada a tu clínica lo aclara en dos minutos.

Si quieres tener claro cuándo una situación pasa de molestia a emergencia, échale un ojo a nuestra guía sobre cuándo ir al veterinario de urgencias. Y si el temblor coincide con calor fuerte, repasa los síntomas del golpe de calor en perros.

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